lunes, 10 de noviembre de 2014

Escandinavia en la Edad Media

El conocimiento  que en la actualidad tenemos sobre estos pueblos del norte no procede tanto de escritos de la época y literatura, ya que en la mayoría de los casos son antivikingos, como de sus restos arqueológicos, de su numismática o de su filología, así también de algunos poemas escandinavos (los eddas) y relatos (las sagas).

Estos pueblos germánicos del norte, concretamente vikingos, habitaban en granjas y formaban poblados desordenados, en donde para nada podemos hablar de urbanismo, con excepción de las ciudades comerciales suecas y los bien organizados campos militares de Dinamarca. Llegaban a formar pequeñas aldeas de un centenar de habitantes, con edificios para el ganado o las provisiones, e incluso espacios dedicados a los baños de vapor, antecedentes de las saunas. 




La casa común de estos pobladores tenía los cimientos de piedra, las paredes hechas de madera o barro, y sus techumbres con piedras planas o tablones recubiertos de musgos y líquenes. El interior de esta casa era tan solo una habitación, para nada gozaban de la intimidad tal como la entendemos en el siglo XXI. En este interior había un banco corrido para sentarse, al igual que sucedía en las casas de la Cultura Castrexa en Galicia. 

Sus labores eran trabajar la agricultura y la ganadería en los meses sobre todo de primavera, con ello guardaban provisiones y recursos para el invierno. Durante los largos inviernos se dedicaban a todo tipo de actividades manufactureras, destacando la orfebrería, la metalurgia y el tejido. Sus ajuares ilustración la dualidad pacífica y guerrera de sus vidas, encontramos abundantes armas junto a herramientas artesanales y agrícolas.

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