miércoles, 12 de noviembre de 2014

Historiografía de la Religión Nórdica.

La reconstrucción de la Religión Escandinava la realizamos principalmente gracias a la tradición islandesa, es donde mejor se han conservado documentos para ello, debido a la tardía conversión al Cristianismo. 

El historiador islandés Snorri Sturluson nos relata que, a finales del s.XI, Harald Hárfagri (el de la hermosa cabellera), uno de los 30 régulos de los cantones de Noruega quiso casarse con una hermosa muchacha, hija de otro régulo. La muchacha no accedería al matrimonio hasta que no consiguiese éste hacer de Noruega un reino. Harald juró no cortarse el cabello hasta no llevar a cabo su hazaña, la cual consiguió transcurridos 10 años. Tras ello se cortó el cabello y contrajo matrimonio con la ambiciosa muchacha, sin embargo, un buen número de noruegos, los cuales no estaban dispuestos a soportar su tiranía, emigraron a Islandia con todas sus pertenencias, conservando con ellos sus costumbres, tradición, religión y su forma de gobierno regulada por el Althing (parlamento nórdico).




Islandia fue el único país en donde la religión Cristiana no se enfrentó con la anterior. Cuando llegó a la isla, la religión formaba parte de la nostalgia de la tierra perdida y en ese lugar permaneció. 

La principal fuente para el estudio de la religión son las Eddas Islandesas:

La Edda Mayor o Edda Poética es una colección de poemas encontrada en 1643 por un obispo islandés llamado Brynjólfur Sveinsson y atribuida a Saemundr el Sabio, un sacerdote erudito del s. XII autor de obras de carácter histórico en nórdico antiguo. Se trata de 35 poemas compuestos entre el s. IX y XII en Noruega, Islandia y Groenlandia, recogidos posteriormente por una compilador. La verificación de la antigüedad de estos escritos se realizó tomando como base las inscripciones rúnicas. Lo que desde luego parece claro es que los poemas pueden dividirse en dos fases: una fase anterior y otra posterior al cristianismo. En cuanto al contenido se dividen en temática mitológica y heroica. 




El otro gran poemario se denomina Edda Menor y fue compuesto por Snorri Sturluson, historiador islandés anteriormente citado, el cual desempeñó un papel muy importante en la política. A pesar de serle atribuidos un gran número de poemas, es posible no todos fueran escritos por él, aunque si es cierto que dejó grandes obras. 

Una importante obra de Snorri Sturluson es Heimskringla (el círculo del mundo). Se trata de una historia de los reyes de Noruega desde sus míticos orígenes hasta el año 1200 de nuestra era. Interpreta los mitos y sitúa a Odin como uno de los primeros reyes, suministrando el historiadora una valiosísima información sobre sus característica y actuaciones, además de describir otros relatos mitológicos como la lucha entre los Ases y los Vanes (el conflicto entre el cielo y el mar).



lunes, 10 de noviembre de 2014

Escandinavia en la Edad Media

El conocimiento  que en la actualidad tenemos sobre estos pueblos del norte no procede tanto de escritos de la época y literatura, ya que en la mayoría de los casos son antivikingos, como de sus restos arqueológicos, de su numismática o de su filología, así también de algunos poemas escandinavos (los eddas) y relatos (las sagas).

Estos pueblos germánicos del norte, concretamente vikingos, habitaban en granjas y formaban poblados desordenados, en donde para nada podemos hablar de urbanismo, con excepción de las ciudades comerciales suecas y los bien organizados campos militares de Dinamarca. Llegaban a formar pequeñas aldeas de un centenar de habitantes, con edificios para el ganado o las provisiones, e incluso espacios dedicados a los baños de vapor, antecedentes de las saunas. 




La casa común de estos pobladores tenía los cimientos de piedra, las paredes hechas de madera o barro, y sus techumbres con piedras planas o tablones recubiertos de musgos y líquenes. El interior de esta casa era tan solo una habitación, para nada gozaban de la intimidad tal como la entendemos en el siglo XXI. En este interior había un banco corrido para sentarse, al igual que sucedía en las casas de la Cultura Castrexa en Galicia. 

Sus labores eran trabajar la agricultura y la ganadería en los meses sobre todo de primavera, con ello guardaban provisiones y recursos para el invierno. Durante los largos inviernos se dedicaban a todo tipo de actividades manufactureras, destacando la orfebrería, la metalurgia y el tejido. Sus ajuares ilustración la dualidad pacífica y guerrera de sus vidas, encontramos abundantes armas junto a herramientas artesanales y agrícolas.